
TENGO UNA MOTO
Sras. y Sres. Finalmente y después de tanto tiempo, me he decidido a comprar una moto. A abandonar el ciclomotor con el que me movía por la ciudad Condal y el coche que me trasladaba fuera de ella. A los dos vehículos les doy las gracias. Gracias por aguantar como unos campeones y dar siempre más de su potencial. Siempre guardare un especial recuerdo para ti, W. Polo, que te has comportado como un campeón. En el rodaje de 2 meses de”El último diluvio”, nadie apostó por nosotros y fuimos los únicos que no tuvimos que pasar por el mecánico. Eras un fabuloso 4x4, camión de carga y magnífico turismo. Recordaré el último viaje que hicimos. Barcelona-Rubí, allí nos dijimos adiós. Ahora tengo el vehículo perfecto; una Hyysung Cruise II, 125 c.c. con la que me muevo por Barcelona y fuera de ella. En cuatro meses he hecho más de 5000 km. ¡Vaya tute!. Con ella me siento más libre. Lo genial de la moto es que mi chica también disfruta, le encanta sentarse de paquete y sentir el viento como le toca la cara. Algunas veces cuando vamos por los túneles de Vallvidriera, extiende los brazos, empieza a gritar y dice “Esto es pura liberación!!!!” ¿Quién lo iba a decir? Mi chica yendo en moto cuando toda su vida le ha tenido pánico a las dos ruedas. Esto es un acto de amor.
Bueno, ahora llega el invierno, ya veremos como lo pasaremos. La libertad de sentir el viento en la cara y el frío en todo el cuerpo.
Sras. y Sres. Finalmente y después de tanto tiempo, me he decidido a comprar una moto. A abandonar el ciclomotor con el que me movía por la ciudad Condal y el coche que me trasladaba fuera de ella. A los dos vehículos les doy las gracias. Gracias por aguantar como unos campeones y dar siempre más de su potencial. Siempre guardare un especial recuerdo para ti, W. Polo, que te has comportado como un campeón. En el rodaje de 2 meses de”El último diluvio”, nadie apostó por nosotros y fuimos los únicos que no tuvimos que pasar por el mecánico. Eras un fabuloso 4x4, camión de carga y magnífico turismo. Recordaré el último viaje que hicimos. Barcelona-Rubí, allí nos dijimos adiós. Ahora tengo el vehículo perfecto; una Hyysung Cruise II, 125 c.c. con la que me muevo por Barcelona y fuera de ella. En cuatro meses he hecho más de 5000 km. ¡Vaya tute!. Con ella me siento más libre. Lo genial de la moto es que mi chica también disfruta, le encanta sentarse de paquete y sentir el viento como le toca la cara. Algunas veces cuando vamos por los túneles de Vallvidriera, extiende los brazos, empieza a gritar y dice “Esto es pura liberación!!!!” ¿Quién lo iba a decir? Mi chica yendo en moto cuando toda su vida le ha tenido pánico a las dos ruedas. Esto es un acto de amor.
Bueno, ahora llega el invierno, ya veremos como lo pasaremos. La libertad de sentir el viento en la cara y el frío en todo el cuerpo.




